Nuestra iglesia recuerda y celebra este año dos instancias importantes de su peregrinar. Reúno esta remembranza en este mes en el que cumplimos un nuevo aniversario de nuestra existencia como iglesia en Argentina.Hagamos de cuenta que vamos por la ruta. Durante este viaje estaremos mirando mucho por el espejo retrovisor del vehículo. Bien a lo lejos, vemos el primero de los mojones, del cual estamos a 100 años de “distancia”. Durante la Asamblea y también en la celebración del día del Seminario, tuvimos la ocasión de recordar y revivir lo que ocurrió un 21 de febrero de 1926 en Crespo, Entre Ríos. Aquel día se inauguró el Colegio Concordia. Fue una escuela dedicada a preparar maestros para las escuelas parroquiales (escuelas que funcionaron hasta el tiempo de la segunda guerra mundial) y también sirvió como preseminario para futuros pastores. En su primer tiempo, los alumnos que aspiraban al ministerio pastoral hacían sus primeros años en este colegio y culminaban sus estudios en el Seminario de Porto Alegre, Brasil. Más allá de su importancia por tratarse del antecesor de nuestro Seminario Concordia, este proyecto e institución fue relevante por ser un emprendimiento netamente local, pensado y concretado con recursos locales. Como no se pudo conseguir apoyo financiero ni aval del Sínodo, que la catalogó como muy prematura, la obra se encaró localmente, con una buena campaña de promoción a través de la revista “Kirchenbote” que devino en recursos y mano de obra provenientes de las congregaciones. Hubo discusiones sobre el lugar adecuado: Urdinarrain, Crespo o Coronel Suárez. Finalmente se decidió por Crespo. “Hubo varias ofertas generosas de préstamos sin intereses, grandes ofrendas que ingresaron en la caja de edificación; también hubo ofrecimiento de gente para transportar materiales sin costo o a un precio bajo al lugar de la edificación. En todas partes había manos voluntarias…”. Durante una conferencia pastoral general en Crespo, el colegio fue inaugurado a las 15 horas del 21 de febrero de 1926. “En actitud de glorificación y agradecimiento a Dios comenzó esta celebración con la asistencia de más de 400 personas de todas las congregaciones de Entre Ríos. Como en la colocación de la piedra angular, también este día se predicó en alemán y castellano”. El 3 de marzo de 1926 comenzó el primer año escolar con 15 alumnos. El primer director fue el pastor Bertoldo Ergang.Casi en simultáneo con el surgimiento de aquel colegio, se gesta otro paso que termina dándose mucho tiempo después, y que es la segunda instancia importante que celebramos este año. Todo comenzó en marzo de 1928 cuando delegados de seis congregaciones, las de Guatraché, Aldea San Juan, San Salvador, Merou, Crespo y Lucas González, se reunieron en Aldea San Juan para formar el Distrito argentino del Sínodo de Missouri y de esta manera dejar de ser una extensión de Brasil. Pero en la misma reunión también se debatió la posibilidad de constituir un Sínodo independiente del de Missouri. Cuando se presentó esta “audaz” idea, el Sr. Henry W. Horst, quien representaba al Sínodo de Missouri, remarcó lo siguiente: “Eso sería lindo. En ese caso, el subsidio que ahora les damos a ustedes se lo podremos dar a otra misión, ya que ustedes serían una iglesia independiente”. El pastor Gerardo Huebner relata que, ante esa afirmación, un delegado rápidamente hizo una moción para unirse al Sínodo de Misuri como Distrito Argentino, lo que se aprobó unánimemente.Transcurrieron 58 años hasta que aquella idea finalmente se concretó. El “Plan Maestro”, presentado en la 46° Asamblea General realizada en el año 1978 preparó el camino para que finalmente lleguemos a constituirnos en un Sínodo independiente del de Missouri, realidad que se concretó en febrero de 1986. El Plan Maestro tenía como meta lograr una iglesia que se autogobierne, autopropague y autofinancie. Entre otros objetivos, desafiaba a la iglesia a alcanzar ciertas tasas de crecimiento en cantidad de comulgantes. El sábado 22 de febrero de 1986, nuestra asamblea aprobó el protocolo que fija la relación eclesiástica de la IELA con el Sínodo de Missouri como de “iglesias hermanas”. Representando al Sínodo, estuvieron el Dr. Robert Sauer, vicepresidente, y el Dr. Edward Westcott, representante del departamento de misión. En julio de ese mismo año, el presidente de la IELA en aquel entonces, Rev. Leopoldo Gros, asiste a la 56° Convención general de la Iglesia Luterana – Sínodo de Missouri en Indianápolis. En su memoria escribe: “En el transcurso de esta Convención, el día 22 de julio, he tenido el enorme privilegio de participar en el emotivo acto de firma del Acta-Protocolo de ‘Declaración de Iglesia Hermana’ del Sínodo, paso de tanta trascendencia y significación para nuestra iglesia aquí en la Argentina”. Estamos a 40 años de “distancia” de aquel evento.Mirando ahora hacia adelante, estamos por cumplir 125 años de existencia como iglesia luterana en Argentina. Esto ocurrirá en 2030, lo que significa que estamos a poca “distancia”. Poniendo la vista en ese horizonte y preparándonos para celebrar la fidelidad y compañía de Dios, hemos conformado un grupo de celebración que tendrá la tarea de tener todo listo para ese tiempo de gratitud, festejo, servicio y proclamación. Como iglesia expectante estamos invitados a marchar hacia allí, “firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor, sabiendo que nuestro trabajo en el Señor no es en vano” (1 Corintios 15:58).
Basado en Ambassadors of Reconciliation
Leamos: Mateo 18:21-35“Entonces se acercó Pedro y le dijo (a Jesús): Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?” (Mateo 18:21).
Andrea estaba harta y agotada emocionalmente de su hijo Juan. Su conducta irrespetuosa y sus decisiones equivocadas se repetían una y otra vez, y eso la frustraba profundamente. Le dolía no sólo su mal comportamiento en sí, sino también la aparente indiferencia de Juan ante el sufrimiento que causaba. A veces sentía que aquel adolescente ya no era el niño tierno que había tenido en brazos dieciséis años atrás. Un día, desbordada, se sinceró con su amiga Nancy: “¿Cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Cuándo va a aprender?”.Cuando perdonamos a alguien, solemos esperar un cambio inmediato: arrepentimiento, corrección y una vida distinta. Esa expectativa es comprensible y humana. Pero la pregunta inevitable aparece cuando el pecado se repite: ¿qué hacemos cuando la persona vuelve a fallar?, ¿hasta dónde llega nuestra paciencia?, ¿cuántas veces debemos tolerar el mismo error?No es una pregunta menor. El pecado es serio, tiene consecuencias reales y las personas deben rendir cuentas por sus acciones. El perdón no elimina automáticamente la responsabilidad. Sin embargo, Jesús nos lleva más allá de nuestros cálculos humanos.Cristo cargó en la cruz con todas las consecuencias de nuestros pecados, recibiendo sobre sí la justa ira de Dios. Por medio de la fe, recibimos un perdón completo y definitivo. Esto no significa que el pecado deje de ser pecado ni que tengamos licencia para vivir como queramos (Romanos 6:1-2). Significa que, aun cuando caemos repetidamente, la gracia de Dios no se agota ni se retira.Nancy escuchó a Andrea y le respondió con una pregunta sencilla pero profunda: “¿Cuántas veces te perdona Dios a vos por tus pecados?”. Andrea guardó silencio. Sabía la respuesta. Su pecado no era excusable, pero sí perdonado, por causa de Cristo. Lo mismo podía decirse del pecado de Juan. Entonces Nancy la animó a corregirlo, a poner límites y pedirle cuentas, pero siempre desde el amor que fluye del perdón recibido en Cristo.
Esta pregunta es para nosotros: ¿cuántas veces te perdona Dios?
ORACIÓN:
Padre celestial, gracias por el perdón que me das por la muerte y resurrección de Jesucristo. Ayúdame a aborrecer el pecado y a vivir en tu gracia. Cuando caiga, levántame; cuando me canse, recuérdame cuánto me has perdonado. Guíame por el camino que te honra y te glorifica. Amén.
Entre el 17 y el 19 de abril de 2026, representantes de las parroquias e instituciones de la IELA se reunieron en Santa Elena, Entre Ríos, junto a líderes de iglesias hermanas de Paraguay, Uruguay y Chile. Los afectuosos saludos y abrazos compartidos fueron, una vez más, testimonio de nuestra fraternidad en Cristo y de “cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos”.Tras el devocional guiado por el pastor Jeremías Meyer, el presidente Arturo Truenow dio apertura oficial a la asamblea. Seguidamente, los cuatro comités sesionaron sobre sus temas asignados para presentar sus propuestas ante el pleno.La jornada del sábado comenzó con un devocional dirigido por Daniel Weber. A continuación, los pastores Diego Stumpf e Iván Truenow presentaron el estudio «Lo esencial para el crecimiento de la iglesia». En síntesis, sus planteamientos fueron los siguientesPartiendo de Isaías 54 y su contexto, donde Dios le habla a su pueblo nacido de la resurrección y en alegría le ordena “ensanchar su tienda”, haciendo dos cosas: afirmar sus estacas y extender sus cortinas. Las estacas hacen que “la tienda de la iglesia” esté firme, principalmente: la enseñanza de la Palabra de Dios centrada en la muerte de Cristo en la cruz por nosotros. Extender las cortinas es tener disposición y apertura, para tener lugar y recibir nuevas personas que son llamadas a la salvación. Es necesario mantener ambas cosas en tensión: enfocarnos en extender la tienda sin prestar atención a la enseñanza resulta en una tienda que se vuela con el viento. Enfocarse en mantener una enseñanza pura, pero sin prestar atención a cómo traducirla a las personas de afuera, resulta en una carpa cerrada: no hay lugar para extraños. En el libro de Hechos vemos a la iglesia del tiempo de los apóstoles manteniendo esta tensión. Permaneciendo la iglesia en esto, era y sigue siendo sólo el Señor quien hace crecer y añade a su Iglesia los que él llama.Seguidamente, se dio inicio a la Asamblea General Ordinaria. Tras cumplir con los aspectos formales, el presidente presentó su Memoria, en la cual detalló su gestión integral durante 2025. El informe, que culminó con un emotivo homenaje a los hermanos fallecidos, fue aprobado por unanimidad.Respecto a las estadísticas, se observó la ausencia de datos en algunas parroquias, lo que impide un análisis integral; por ello, se insistió en la importancia de completar los envíos o, en su defecto, utilizar los registros del año anterior. En el orden pastoral, se aceptó la afiliación del pastor Marcos Sonntag (proveniente de Brasil y actual pastor en Montecarlo, Misiones), y se oficializaron las bajas de Felipe Born (regreso a Brasil), Jorge Ciancio y Andrés Escofet (por inactividad) y Alberto Groh (por jubilación). Por otro lado, se facultó a la Comisión Directiva para consultar ante la Dirección de Inspección de Personas Jurídicas la viabilidad de realizar asambleas virtuales para reducir costos. Finalmente, el balance y el presupuesto fueron aprobados por consenso. Durante el espacio de saludos internacionales, los pastores Christian Hofmann (Uruguay), Alceu Figur (Paraguay) y Omar Kinas (Chile) compartieron saludos y novedades sobre la vida de sus iglesias, mientras que el presidente de la IELB (Brasil) se hizo presente mediante un saludo en video. En un momento destacado, representantes del Circuito Oeste de Entre Ríos repasaron la historia del Colegio Luterano de Crespo, pionero hace un siglo en la formación de maestros y pastores antes de integrarse al Seminario Concordia. En cuanto a la agenda, se anunció el Encuentro Nacional de Jóvenes para febrero de 2027; el Encuentro Latinoamericano de Escuelas Luteranas en Brasil (julio de 2026) y el Encuentro Nacional de Caballeros en Basavilbaso, Entre Ríos (20 al 12 de octubre próximo). El Comité de Nominaciones comenta que se harán próximamente las consultas para las nominaciones para las elecciones de cargos de comisión directiva a ser renovados en la próxima asamblea. Finalmente, el Comité de Comunicaciones, junto con la encargada de librería y el director de El Nuevo Luterano, tomaron la palabra para, entre otros aspectos promover la revista oficial en su nuevo formato a color, instando a aumentar las suscripciones para fortalecer su difusión.El Seminario Concordia, a través de su director, presentó su oferta académica destacando el alcance de sus diversas propuestas: el curso para formadores cristianos cuenta con 64 inscriptos; el PDE con 26 alumnos; el BST con 17 aspirantes al pastorado; y el ETH con 17 alumnos activos y 16 libres, muchos de ellos también orientados al ministerio. Asimismo, se está implementando el Preseminario para introducir y nivelar a quienes desean ingresar a la institución o capacitarse para el servicio. La agenda institucional incluyó fechas para el Día del Seminario, graduaciones, jornadas de evangelismo y crecimiento, y la disposición de vicarios para fin de año. Por su parte, el CEMC informó sobre los avances del Profesorado de Ciencias Sagradas, invitando a orar por este anhelado proyectoLa Fundación Cristo para todas las Naciones (CPTLN) informó sobre la celebración de su 80 aniversario, que se hará en San Vicente, Misiones. Comentó sobre su programa Vivenciar que se extiende por toda América latina. Por su parte, las ligas nacionales de damas, jóvenes y caballeros tuvieron su espacio para dar a conocer detalles de sus actividades.Resolución de los memorialesØ Memorial 1: “Crear y sostener una escuela cristiana en Salto Encantado”, fue aprobado.Ø Memorial 2: Emergencia eclesial, se resuelve devolver el memorial a sus autores para que lo aclaren y lo presenten en una próxima asamblea.Ø Memorial 3: “Reforma de estatuto”, se rechaza la propuesta del memorial, pero se propone revisar el estatuto y reglamentos ante la realidad de nuevas formas de trabajo en las parroquias El domingo se cerró la asamblea con el culto con la participación, además de los asambleístas de muchos miembros de las congregaciones cercanas, el liturgo fue el pastor Jeremías Meyer y el predicador Guillermo Weiss, quién se basó en Lucas 24:13-35 dijo, en resumenAl pasar por momentos difíciles donde hay frustración y tristeza nos preguntamos, ¿por qué Dios permite esto? Es una pregunta sin respuesta, tan sólo podemos saber que los caminos y pensamiento de Dios son más altos que los nuestros. Aun así, algunos pueden tomar la fe como una ruta de escape, acudir a Dios en las malas y olvidarse de él cuando todo mejora. Para nosotros, la fe en Jesucristo no es la ruta de escape, es nuestra única vía. El relato de los caminantes a Emaús muestra cómo la incredulidad puede generar tristeza y desilusión, incluso en quienes han conocido la enseñanza de Jesús. Ellos esperaban un Mesías glorioso, pero no comprendieron el sentido de la cruz. Fueron creyentes a medias, pues tomaron solo parte de las Escrituras. Jesús se acercó, caminó con ellos, escuchó sus dudas, los animó a desahogarse y les explicó las Escrituras. Así trata también Dios con nosotros, aunque no lo reconozcamos, camina a nuestro lado a través de la comunidad, a través los siervos de Dios que nos consuelan en los momentos de tristeza. Él nos busca para que volvamos a la comunión, para que compartamos la mayor expresión de gracia que es la eucaristía en donde Cristo está presente, fortaleciendo la fe y renovando la esperanza. Los dos caminantes reconocieron a Jesús en la fracción del pan, recordaron que cuando escuchaban las Escrituras sus corazones ardían. Es allí cuando vuelven a la comunión de la Iglesia. Dios nos trata así: cuando nos alejamos por la tristeza, desilusión o pleitos, nos busca, camina a nuestro lado y nos convence de la verdad generando el deseo de compartir la fe que vivimos con la iglesia en la que Cristo se hace presente, fortaleciendo la fe y renovando la esperanza.El coro de la asamblea, bajo la dirección de Carlos Stürtz, interpretó un himno de alabanza acompañado por los músicos. Seguidamente, el pastor Javier Becker expresó el agradecimiento de todos los presentes a la parroquia local por las atenciones recibidas; la respuesta fue un caluroso aplauso, entusiasmado además por la promesa del «asado con cuero» que aguardaba a los asistentes. Finalmente, el presidente Arturo Truenow declaró oficialmente clausurada la Asamblea.Al concluir, entre los pasillos se escuchaban expresiones de gratitud: “Fue una asamblea tranquila”, “una instancia muy linda” o “hemos disfrutado de un gran encuentro, gracias a Dios”. El pastor Elián Pérez sintetizó el sentir de muchos al expresar: “Fue un tiempo valioso y enriquecedor; días de trabajo, crecimiento y decisiones fundamentales para la vida de nuestra Iglesia. Vivimos un espíritu de confraternización ejemplar, gracias a la esmerada organización de la parroquia local. Las devociones y ponencias del Distrito Sur resultaron sumamente edificantes y nos ayudaron a vislumbrar con claridad el camino a seguir. Doy gracias a Dios por este tiempo compartido, donde fuimos fortalecidos como cuerpo”.
Vivir en familia es una experiencia de inmensa belleza, llena de desafíos, luchas, bendiciones y, a veces, dolor. A pesar de los cambios que han transformado el hogar, la presencia de Dios sigue siendo una certeza en nuestras vidas, actuando con amor a nuestro favor.Tenemos un Dios que entiende nuestras luchas. Él mismo experimentó la vida en una familia, sintió nuestros dolores y cargó con nuestras enfermedades, como se menciona en Isaías 53:4: "Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores". Más allá de llevar nuestras cargas, nuestro Dios vence; Cristo resucitó. Su victoria sobre el pecado y la muerte nos asegura que puede ayudarnos en los momentos más difíciles que enfrentamos en familia, ofreciéndonos una paz que va más allá de la ausencia de problemas.
Al recordar el carácter de Dios y la presencia de Jesús entre nosotros, encontramos esperanza, paz y fortaleza para afrontar cualquier dificultad. No estamos solos en nuestro dolor; tenemos la oportunidad de confiar en Cristo. También podemos recordar cómo Dios nos ha ayudado en el pasado. En momentos de duda, cuando parece que nuestro Salvador guarda silencio, podemos aferrarnos a las veces que ya nos ha rescatado. Él es un Dios inmutable: si nos ayudó antes, seguramente lo hará de nuevo. Cuando la vida nos agobia, Él da descanso al cansado.Esta reflexión busca ayudarte a autoanalizar tu hogar y reconocer que hay esperanza para desarrollar su potencial. A continuación, exploraremos elementos esenciales para construir relaciones familiares sólidas.
Pilares de una Familia Sólida
Las familias con cimientos fuertes comparten características clave:
Compromiso: Los padres asumen la responsabilidad de dedicar tiempo y energía a la familia, transmitiendo valores positivos a las nuevas generaciones. La fidelidad sexual es fundamental. La convivencia familiar ocupa un lugar primordial en la agenda diaria, afirmando a los hijos su valor y el amor que se les tiene. Cada miembro es sensible a las alegrías, tristezas y necesidades de los demás. Aunque los desacuerdos son inevitables, el compromiso permite aprender a quererse cada día más.
Tiempo Juntos: Es vital pasar tiempo juntos, ya sea trabajando, comiendo, jugando o simplemente conversando. Es importante esforzarse para que los miembros de la familia no descuiden este compromiso. Reconocer que siempre hay algo nuevo que aprender y que el respeto mutuo requiere tiempo y paciencia para fortalecer los lazos. Dedicar nuestras vidas a Dios nos infunde el entusiasmo para vivir con alegría.
Aprecio y Consideración: Fomentar una afirmación constante de cada miembro crea un ambiente positivo donde todos pueden desarrollar sus habilidades. Sin embargo, es crucial mantener la disciplina para corregir conductas erróneas y distinguir claramente entre lo bueno y lo malo. Cultivar el respeto, la sinceridad y el cariño en el hogar es esencial para el crecimiento conjunto.
Comunicación: Promover una conversación abierta y variada, incluso sobre temas casuales, prepara el terreno para abordar asuntos serios. La oportunidad de hablar de los pequeños descubrimientos y cambios diarios y de recordar a cada uno su valor, fomenta el entendimiento. Aprender a escuchar es fundamental para la comprensión mutua.
Fuerza para Enfrentar Crisis: Ninguna familia es perfecta o inmune a las dificultades, el sufrimiento, la confusión, las tragedias o la muerte. Reconocer esta realidad y prepararse para las crisis permite que la familia se una, se apoye mutuamente y se adapte a los cambios inevitables de la vida. No hay crecimiento sin dolor; los problemas pueden convertirse en oportunidades para crecer.
Sabiduría: Los hijos son un regalo de Dios, pero no permanecerán en el hogar para siempre. Crecerán y formarán sus propias familias. Durante su estancia, deben ser criados, educados, disciplinados y formados. El desprendimiento es gradual y comienza con fases decisivas de crecimiento. Esto incluye respetar al adulto en formación, permitirle tomar sus propias decisiones, escucharlo, ser honesto con él, perdonarlo y guiarlo hacia valores que lo capacitarán como persona. La sabiduría para esta ardua labor proviene de Dios.
Salud Espiritual: Reconocer que la familia es una amorosa creación de Dios, establecida para el bienestar y crecimiento de cada miembro, es motivo de alegría y un constante deseo de conocer y seguir al Creador. Hacer de Jesucristo el centro del hogar es fundamental, ya que el amor de Dios es el fundamento para una realización armoniosa tanto personal como familiar.
PARA REFLEXIONAR:
. ¿De qué manera se manifiestan
estas siete características en tu familia?
. ¿Cómo pueden mejorar la armonía
familiar basándose en ellas?